Cierre los ojos e imagine un extenso valle en los Pirineos, siempre verde. Lagos que reflejan mil tonalidades cromáticas. Paisajes bucólicos, salpicados de cumbres nevadas que llegan a las nubes. Pueblos pintorescos en los que el paso del tiempo parece haberse detenido. Abra los ojos: está usted en la Cerdanya. Una comarca catalana que invita a visitarla a cualquier época del año y a disfrutarla a su gusto: deportes de aventura, esquí, golf, paseos a caballos, rutas a pie, gastronomía de alta montaña, joyas arquitectónicas que visitar... Un abanico de posibilidades inmenso en un escenario de belleza incomparable.